quarta-feira, 15 de março de 2017

Hungría: "Una organización judía vinculada a Soros utiliza a gitanos y homosexuales para derrocar al Gobierno de Viktor Orban"

Alerta Digital 
ES.- Al igual que la mayoría de los antiguos países del Pacto de Varsovia, los soviéticos de los años sesenta restringieron fuertemente la influencia sionista (cuyos abusos fueron el catalizador del pogrom de 1956, que terminó con la dimisión de muchos prominentes judíos del Partido Comunista). En sus estados satélites, como Hungría, el Muro de Berlín fue una barrera contra la revolución del 68 y otros movimientos culturales centrados en el sexo y a favor del globalismo, que fueron el comienzo del fin de la población nativa en Francia, Alemania Occidental y Reino Unido, entre otros estados europeos. 
En la actualidad, organizaciones como la la OTAN, la Unión Europea y sionistas internacionales como George Soros, han gastado miles de millones de dólares tratando de reorientar las preferencias de los jóvenes de Hungría en cuestiones como la inmigración, el multiculturalismo o el homosexualismo, incitándoles además al individualismo, el nihilismo y el cosmopolitismo sin raíces. 
Hay que decir que no han tenido demasiado éxito. Entre tanto, el presidente de Hungría Viktor Orban está siendo demonizado por la prensa controlada por las élites mundialistas por su “polémica” decisión de mantener a millones de inmigrantes musulmanes fuera del país. Aunque las medidas de Orban representan la voluntad de una mayoría de sus compatriotas, no parece que este principio democrático sea muy respetado por los amos del momento.
Por esta razón, las élites han lanzado sus redes globalistas en otros caladeros. Así, ha comenzado a desarrollarse un antídoto exógeno consistente en explotar el viejo conflicto conflicto entre húngaros y gitanos (cuya integración en la sociedad, pese a todos los programas de ayuda puestos en marcha, ha resultado un colosal fracaso).
Un dirigente identitario expone así la situación: “El gitano y el judío son aliados naturales, ya que ambos exigen conservar sus respectivas formas de vida, y esperan que las poblaciones les apoyen. La diferencia está solamente en el alcance de los intereses en juego. La idiosincracia gitana combinada con las ilimitadas finanzas judías son una amenaza para la seguridad doméstica y ellos lo admiten con orgullo”.
 
Por su parte, Angelip, una estudiante de 19 años de edad y activista por los derechos de lesbianas y homosexuales, destacó la importancia que de cara a transformar el punto de vista político de los húngaros comienza a tener un centro comunitario judío de vanguardia llamado Aurora, que sirve de lugar de encuentro de activistas sociales y grupos contrarios a las políticas del gobierno derechista de aquel país. 
Marom, la asociación religiosa judía que dirige y posee Aurora como parte de su estrategia para expandir su influencia a jóvenes judíos húngaros no afiliados, proporciona sus oficinas e instalaciones a cerca de una docena de grupos de activistas no judíos contrarios al presidente Orban. Entre ellos figuran el Centro de Prensa Roma, Budapest Pride, el grupo de defensa de refugiados Migszol y la agencia Zold Pok para el activismo social. Fuentes cercanas al Gobierno apuntan la relación de George Soros con Marom, entidad a la que estaría surtiendo de fondos para el desarrollo de sus planes. 
Además de los servicios religiosos, Marom también organiza actividades en escuelas relacionadas con el Holocausto, desarrolla programas educativos para niños y promueve eventos culturales, tales como proyecciones de películas y conciertos de música experimental. También acoge encendidos debates políticos, como el que tuvo lugar el pasado 30 de enero y que versó sobre el populismo, con László Majtényi, un acérrimo opositor a Orban, como su principal protagonista.
Por otra parte, tres activistas del Centro de Prensa Roma acaban de presentar un informe acerca del histórico juicio ante la Corte Europea de Derechos Humanos sobre el papel de la policía húngara en 2012 al permitir que cientos de manifestantes atacaran la casa de una familia romaní en el pueblo de Devecser. Los supuestos crímenes de odio contra gitanos en Hungría, así como las “actitudes negativas” hacia los romaníes, son ya habituales en el programa de actividades de Marom.
Según Eszter Hajdu, un cineasta húngaro, la asociación entre judíos y romaníes en Aurora es inusual en un país donde las sendas minorías rara vez actúan conjuntamente.

Sem comentários: